sábado, 7 de diciembre de 2013

Cuando toda la piel sabe a sal


¿Qué nos pasó? Tal vez estamos en el mundo para buscar el amor, encontrarlo y perderlo, una y otra vez. Con cada amor volvemos a nacer y con cada amor que termina se nos abre una herida. Estoy llena de orgullosas cicatrices.
Paula, Isabel Allende


Cuando nos hacemos una herida y a los días (o eternidades) empieza a cicatrizar, suele invadirnos una cierta comezón. Aunque sabemos que no hay que rascarse porque tardará más en regenerarse la piel, lo hacemos. Detrás parece haber una explicación biológica donde intervienen algunas células y terminaciones nerviosas. La irritación es persistente, molesta, intentamos evitar pensar en ello pero cada vez que algo (o alguien) nos roza la herida nos lanzamos a tocarla para intentar aliviar el picor. En el fondo funciona, nos da unos momentos de placer, pero el resultado es mucho peor: necesitamos rascarnos más y más, el alivio momentáneo provoca que la herida vuelva a abrirse, y ahora duele aún más. Entonces esperamos, nos armamos de paciencia para que nuestro cuerpo vuelva a estar listo para curarnos la piel; nos controlamos, o lo intentamos. En muchas ocasiones, aún heridos, aún cicatrizando, volvemos a tropezar con la misma piedra, porque esa piedra nos gusta. Y nuestra sangre vuelve a fluir y nuestras células a rebullir.
La metodología parece no diferir mucho de otro tipo de heridas que no tienen cicatrización física.

Escribió Delibes en boca de uno de sus personajes que las cicatrices de hierro saben a sal.
Yo digo que las de corazón saben a ti.

14 comentarios:

  1. Y yo digo que las de mi corazón saben a él.
    Esperando a que cicatricen e intentando no rascarme (difícil...).
    Me encantó esta entrada Patricia.
    Un beso.

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    1. Te lo agradezco mucho de corazón y me llena que te guste.
      Fuerzas para no rascarte, sé lo difícil que es.
      Un abrazo enorme :)

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  2. Y para mí, despues de a sal, a él y a muchas cosas... saben dulce: saben a Vida.

    Besos con sonrisa... y acariciando mis cicatrices: les tengo cariño.

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    1. Lo sé, coincido con la cita de Allende de estar orgullosos de las cicatrices.
      ¿Qué sería la vida sin ellas? Monótona y vacía.
      Un abrazo enorme Framboise :)

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  3. Cicatrizadas o no, recientes, antiguas, rascadas, sin rascar, profundas, superficiales... lo importante es tener heridas y cicatrices, una piel sin ellas es una piel muerta, insensible, sin vida. Eso sí, que ninguna mano ajena a las tuyas sea la que te las rasque. Besico, paisanica :)

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    1. Estoy muy de acuerdo paisanico, el relieve de nuestra piel explica la geografía de nuestra vida, y la queremos llena de paisajes! Un beso grande :)
      P.D.Suerte y fuerzas para encontrar esa luz en el túnel, mis mejores deseos para tu mes de Diciembre, espero que no te deje demasiadas cicatrices, sólo las necesarias.

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  4. Las heridas son necesarias y si cicatrizan buena señal...Me gusta mucho esta entrada, es tan cierta...

    Abrazos

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    1. Cuando está la herida abierta se nos olvida lo necesario y nos satura el dolor pero llevas toda la razón!
      Gracias y mil besos :)

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  5. Me ha gustado :-) Un estilo casi de receta médica que te lleva a la lírica de las cicatrices. No es usual, pero es efectivo para hacer reflexionar al lector.
    Culturizas.
    La cantidad de tinta será breve, pero el contenido es un bosque de "terminaciones nerviosas" del alma por explorar. La tinta es verde.
    Me ha encantado la última cita; decir que una cicatriz es de hierro, es meter tantos significados en un una sola expresión de 4 palabras.
    El peligro del alivio momentáneo...
    Solo una cosa quiero añadir: a veces las circunstancias y nuestros defectos de visión nos disfrazan de cicatrices cosas interiores que no lo son. Y esos disfraces se convierten en cicatrices y piedras de verdad. Por eso no me gustan los tatuajes por capricho.

    PD: quiero quitarme las cicatrices de encima para sonreir más con la naturelza :-D

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    1. Gracias! :) esa cita de Delibes es de El camino, que es desde siempre uno de mis libros de mesilla de noche, y recuerdo que se me quedó ese recuerdo desde la primera vez que lo leí, las cicatrices de hierro que saben a sal, creo que hay una metáfora que explotar enorme ahí. Espero que la receta médica te haya servido! jajajaja Estoy de acuerdo en los tatuajes por "capricho"; pero cuando son por algo que tiene significado para ti, creo que es una buena forma de poder marcar esa cicatriz que es bueno para ti no olvidar. Yo cada vez tengo más claro que quiero uno. :) :) un abrazo verde!

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  6. Me gusta todo lo que escribes Patricia, intentaré no olvidarme de escucharte. Aunque no nos veamos siento que seguimos conectados más allá de las redes, las pantallas y las palabras. De vez en cuando pasarme por este espacio de tranquilidad, de paz, de armonía, de palabras que salen de tu corazón que inflan mi alma y me enriquecen. A pesar de las cicatrices, seguimos creyendo en el amor, es una hermosura depertar fotografiando con los ojos cada amanecer, compartirlo, amarlo.... Besos, hasta pronto. Pedro

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    1. Gracias Pedro, yo también lo siento así, y me hace mucha ilusión esa conexión, y que me leas y te resulte bueno hacerlo. Tus reflexiones siempre están llenas de positivismo y alegría, cuando veo tus fotos o este tipo de comentarios, me llega una sensación de que eres feliz y estás a gusto, siempre transmites paz y optimismo y eso es algo muy a valorar, te lo agradezco y agradezco que seas parte de mis palabras. Nunca olvido aquella carta de despedida que me escribiste cuando acabó el insti, esos consejos y buenos deseos me acompañan siempre. Muchos besos y abrazos.

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  7. Es inevitable, pero algún día, la herida cicatriza, no hay herida que cien años dure, o eso dicen todas las revistas médicas prestigiosas...(o a lo mejor me lo he inventado :p)

    Supongo que cuando la herida es grande siempre queda una cicatriz que nos recuerda que ahí hubo algo, pero bueno, como todas las cicatrices de batalla, te recuerda que sobreviviste.

    Salud y abrazos.

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    1. No hay herida que cien años dure, pero sí hay cicatriz que dure cien y mil y diez mil años.
      Llevas razón,me gusta lo de heridas de batalla, lo que no me gustan tanto son ciertas batallas.
      Abrazos

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